Las mejores estaciones son la primavera (de abril a mayo), por la floración de los cerezos, y el otoño (de septiembre a noviembre), por los colores rojizos del follaje y un clima seco y templado. El verano (julio y agosto) es temporada alta, con altas temperaturas, lluvias monzónicas y grandes eventos culturales al aire libre, mientras que el invierno (de diciembre a febrero) regala postales nevadas y menos turistas.
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