Los meses de temporada baja, especialmente mayo, junio, septiembre y octubre, suelen ofrecer los mejores precios. A cambio, aumenta la probabilidad de lluvias, especialmente entre septiembre y octubre. En cambio, de diciembre a marzo, y especialmente durante las Navidades y la Semana Santa, se concentra la mayor demanda y los precios más elevados.
Artículo
Artículo